Antropología

EL MÉTODO CIENTÍFICO. LÍMITES DE LA CIENCIA

Javier Borrego Gutiérrez

1. Introducción

El hombre se distingue de los animales por su peculiar y único modo de plantearse el futuro. Los animales carecen de futuro, viven en el presente y no necesitan ni pueden proyectar su vida.

Por esto, porque el hombre está lanzado al futuro, tiene siempre que vivir el presente y preparar el futuro, y para planificar y programar se necesita conocer la realidad y adelantarse a ella.

Desde los orígenes, el hombre ha querido conocer la realidad para modificarla y en este deseo de conocer-para-planificar tenemos que encontrar el origen del conocimiento científico.

Junto al conocimiento científico siempre ha estado la técnica (por muy primitiva que esta fuese), como una manera de asegurarse la supervivencia ante las necesidades futuras. La técnica nunca es biológica, animal, sino que es la negación misma de la animalidad: mientras el animal, que vive en el presente, cuando siente hambre come, el hombre no sólo come cuando siente hambre sino que además se plantea que tras la digestión volverá a tener hambre e inventa armas, trampas, métodos de caza, siembra, etc. para asegurarse la manutención en el futuro, es decir, mejora su medio: mientras que el ser vivo se adapta al medio el hombre adapta el medio a sí mismo.

Podemos encontrar cuatro etapas de desarrollo del conocimiento científico y técnico:

Una etapa primitiva en la que ser humano recopilaba experiencias que transmitía de forma oral a sus descendientes. Las experiencias iban unidas a una serie de instrumentos y técnicas toscas, pero eficaces para la supervivencia.

Una etapa clásica, con el nacimiento de la escritura, surge por primera vez un conocimiento que podemos llamar científico, pues no sólo trata de conocer‑para‑planificar sino que lo hace con un método (camino) prefijado que le llevará a aislar partes de la naturaleza y estudiarlas detenidamente. En la Antigua Grecia, como una forma de filosofía, nace la ciencia, buscando los principios detrás del flujo de los fenómenos sensibles. Paralelamente (y no por casualidad) se desarrollan toda una serie de artefactos que servirá para cubrir las nuevas necesidades de las personas.

La tercera etapa, a la que podemos llamar moderna, es la propiamente científica, pues surge de la introducción de dos ideas clave de la modernidad: la idea que las matemáticas son una buena herramienta para conocer la realidad y la aplicación metódica de la experimentación. Surgen paulatinamente nuevos descubrimientos y el hombre mejora su eficacia, en el sentido de que logra cubrir sus necesidades básicas.

Una etapa postmoderna, o contemporánea, a partir del siglo XIX en la que la ciencia es encumbrada hasta ocupar todos los aspectos de la vida. El progreso científico-técnico será el generador de problemas que se asegura que se solucionarán con más progreso científico-técnico, entrando la sociedad en un círculo vicioso y el hombre en el sinsentido de querer progresar sin saber ni hacia dónde ni para qué.

La ciencia es un conjunto de conocimientos ordenados, obtenidos mediante la observación de la realidad y el razonamiento. El saber científico pretende comprender las causas de los hechos, de lo que sucede, porque así se comprenden mejor sus efectos. Se distingue del conocimiento vulgar, o de la observación común por su orden, su sistematicidad y su carácter mediato o simbólico.

Etimológicamente el término "ciencia" significa "conocimiento verdadero", aunque el conocimiento científico es en realidad exacto y (no siempre, o no del todo) verdadero. Lo que caracteriza a la ciencia es la forma de interrogar a la realidad, esto es, el método, que bien aplicado obtendrá un conocimiento cierto, universal y necesario.

2. Clasificación de la ciencia

Las ciencias, como hemos dicho, son formas de preguntar a la realidad, por lo que toda ciencia, por muy pura que sea, tiene su origen en la realidad natural. Pero, aunque todas las ciencias parten de la realidad natural, no todas vuelven a la misma para comprobar sus resultados, por ello podemos clasificar a las ciencias en dos tipos:

  1. Ciencias formales: Son aquellas que no vuelven a la naturaleza, como las matemáticas y la lógica. Lo característico de estas ciencias es que se mantienen en la entelequia y no encuentran en la naturaleza ni la aprobación ni la refutación de sus resultados, sino que la verdad o falsedad de sus enunciados se deduce de axiomas evidentes y leyes de cálculo y derivación. Sirven de apoyo a las ciencias materiales.
  2. Ciencias materiales. Son aquellas ciencias que la verdad o falsedad de sus conclusiones dependen de una realidad que de hecho se manifiesta de una manera determinada.

Como los hechos pueden tener su origen en las cosas naturales o las cosas humanas (esto es, cuando sucede algo, sucede porque es así por naturaleza o porque un ser humano ha querido que sea así) tenemos que distinguir entre dos grandes grupos de ciencias materiales:

2.1.Las naturales: la biología, física, la química.

2.2.Las humanas: que están relacionadas con el ser humano, como son la economía, la psicología, el derecho, la historia.

Como el hombre es también un ser natural constantemente están en relación las ciencias naturales y las humanas, desdibujándose en ocasiones los claros límites restrictivos que ambas tienen.

Las ciencias materiales, tanto las naturales como las humanas, dependen constantemente de los hechos para su comprobación, por lo que su valor de verdad es siempre provisional: los nuevos hechos observados, las nuevas técnicas, los nuevos aparatos de medición pueden modificar las teorías, que están siempre cambiando.

Estas ciencias como parten de datos se comprueban (no se demuestran) mediante la experimentación mediante argumentos inductivos. Los argumentos inductivos parten del caso particular que por medio del método científico, que explicaremos a continuación, podrán generan leyes generales. Se experimentan por que no se tiene certezas y necesitan su comprobación.

El conocimiento científico tiene su expresión en dos formas de pensamiento:

A. El método inductivo

El método inductivo llega a atribuir valores generales a un conjunto de datos mediante la enumeración de casos particulares. Por ello ha de recurrir a una "inducción" basada en un proceso lógico. Inducción es palabra latina que significa "sacar desde dentro", así la inducción saca de lo que hay (lo particular) una proposición universal.

Pero como la ciencia no puede escoger todos los datos del mundo para extraer cada fórmula, la inducción siempre depende de los datos que seleccionemos, por ello la inducción es un método para generar información nueva, pero no dice nada sobre el valor de verdad de la proposición universal más allá de los datos observados. Una buena metodología científica debe permitir la corrección y adecuación a la realidady la refutación de una hipótesis.

B. El método hipotético-deductivo

Este razonamiento se resuelve siempre en dos episodios de pensamiento: imaginativo o hipotético el uno, crítico o investigador el alterno, que interaccionan y se suceden entre sí.

En primer episodio consiste en la formulación de una hipótesis tras la observación inteligente del mundo. La elección de hipótesis se hace de acuerdo a criterios de racionalidad prefijados y no al azar o por capricho del investigador.

En el momento que la hipótesis está planteada, el investigador vuelve a la realidad que está estudiando y observa el mismo fenómeno a la luz de su idea. El investigador selecciona de entre el universo de los fenómenos observables sólo aquellos que resultan relevantes para su investigación. La iniciativa ya no proviene, como en el proceso de inducción, de los hechos, sino de la idea que pretende mostrar, pero aunque sea el investigador el que interroga es la naturaleza la que tiene la última palabra, pues es característico del método hipotético-deductivo la posibilidad de aplicar una contraprueba a los hechos observados.

El método hipotético-deductivo es uno de los más eficaces sistemas de obtención de respuestas de los formulados hasta la fecha.

En este capítulo sólo se hablará de las ciencias factuales naturales donde se encuentra la biología. En esta disciplinaexiste una tendencia en la actualidad a la utilización de un método inductivo-deductivo. Así algunas partes de la biología pueden explicarse desde un punto de vista deductivo, a partir de leyes generales mediante el uso de la lógica, o desde un punto inductivo, a partir de un experimento.

3. Método científico

Método, como hemos dicho, es un camino que se marca de antemano, son indicaciones para llegar a un punto. El punto de llegadadel método científico es la verdad, por lo que podemos decir que el método científico es un camino hacia la verdad. Claro está que no es la Verdad con mayúscula lo que busca la ciencia, sino la verdad sobre cómo es o cómo se comporta de una predeterminada parcela de la realidad.

El progreso del conocimiento científico debe tener como guía a las leyes físicas y químicas que rigen el estado de la naturaleza. Este conocimiento debe explicar lo que es observado, refiriéndolo a las leyes de la naturaleza. Es decir, trata de probar frente a hechos empíricos hipótesis sobre la naturaleza por la observación de sucesos en el mundo real, directa o indirectamente.

3.1. Requisitos de la observación científica

Puesto que la ciencia es preguntarse por lo observado en la realidad hay que establecer los requisitos que deben cumplir las observaciones para someterse al método científico. Estos deben ser:

1. Repetibles. Los datos que importan a la ciencia deben tener la posibilidad de ser repetidos. Un dato único, irrepetible, puede estar perturbado, ser el fruto de una conjunción casual de circunstancias o tener un causa inaccesible al método científico. Pero, si es repetible, y lo que se afirma a propósito del dato se afirma también en sus repeticiones, tendremos una base confiable para creer que estamos en presencia de una regularidad, de una ley.

2. Objetivos. En principio debe ser posible para todo dato haber sido observado por más de un observador. Es decir, ningún dato puede provenir de un único captador del mismo, aunque esto no es forzoso que ocurra así pero se comprende que, en el caso de que el dato sea atípico, esto puede transformarse en una cuestión muy importante en cuanto a su valor y aceptación (recuérdese el anuncio hecho en enero de 2003 sobre el primer niño clónico por la secta raeliana donde el comité de verificación científica tuvo que ser suspendida debido a que no ha tenido forma de acceder a la familia del supuesto bebé clónico con lo que la toma de datos no pudo realizarse).

3. Lógicos. Todo conocimiento debe comprender los pasos lógicos y no meramente temporales, que integran el desarrollo racional del saber. Cualquier observación que se haga debe presuponer el principio de "no contradicción": algo no puede ser y no ser a la vez y en el mismo sentido.

4. Empíricos. Los principios biológicosno pueden limitarse a enunciar naturalezas ideales, sólo no-contradictorias, sino que han de contener siempre alguna referencia empírica, y para ser verdaderos deben poder verificarse sensiblemente.

3.2. Planteamiento del método

Como visión general, antes de someter al método científico un hecho hay que seguir una serie de pasos que resumidamente se presentan como.

1. Planteamiento del problema. Esto partiría del reconocer un hecho o descubrir un problema de interés práctico o teórico. El primer paso de este método es la generación de hipótesis o respuestas potenciales a los interrogantes que se han planteado. Aunque se habla de "hipótesis a priori", es decir antes de toda experiencia, estas hipótesis están basadas en observaciones previas de la naturaleza, o bien de teorías fundamentadas en dichas observaciones.

2. Construcción de un modelo teórico. El modelo nos ayudará a "simular" con mayor facilidad y eficacia la imagen científica e la realidad. A partir de hipótesis se formula enunciados de ley que se espera que expliquen los hechos observados. Es importante resaltar que los modelos teóricos no son la realidad, son sólo imágenes del mundo que nos hacemos para comprenderlo mejor, en otras palabras: la ciencia es un saber mediato, pues es un instrumento que conecta la realidad con la verdad.

3. Deducción de consecuencias particulares. Se trata de buscar soportes racionales y empíricos para tratar de verificar los datos empíricos.

4. Prueba de la hipótesis. Las hipótesis científicas son a menudo afirmaciones generales sobre la naturaleza que pueden explicar un gran número de observaciones diversas. Las mejores hipótesis no sólo hacen muchas predicciones, además las observaciones posteriores las apoyan; de lo contrario, si las observaciones no cuadran con la hipótesis, conducirán a su rechazo o refutación. Si una hipótesis es muy potente, es decir, explica una amplia variedad de fenómenos relacionados, puede alcanzar el estatus de teoría.

Para comprobar una hipótesis se sigue una serie de pasos.

    • Diseño de la prueba. Se elige el medio adecuado para poner a prueba las predicciones o las observaciones
    • Ejecución de la prueba. Realización de las operaciones y recolección de datos.
    • Elaboración de datos. Los datos se clasifican y se analizan para posteriormente evaluarlos.
    • Experimentación. Las condiciones experimentales se repiten para eliminar sucesos al azar que pudieron producir conclusiones erróneas
    • Inferencia de la conclusión. Se interpreta los datos elaborados a la luz del modelo teórico, discusión.

5. Introducción de las conclusiones en la teoría. Los resultados de la prueba tendrán que contrastarse con las consecuencias del modelo teórico. Esto ayudará saber en qué medida el modelo puede considerarse confirmado; de lo contrario habrá que corregirlo o reemplazarlo. Los científicos comprueban muchas hipótesis subsidiarias de las teorías principales para saber hasta qué punto estas teorías son de aplicación general. La teorías más útiles son aquellas que pueden explicar el mayor conjunto de fenómenos naturales.

Las conclusiones relativas a algún sucesos son provisionales de manera que deben estar dispuesta a ser modificadas o descartadas si no resultan acordes con observaciones posteriores. Así, los hechos científicos deben ser capaces de superar pruebas que intentan refutarlos.

4. Fracaso del método

Hay que tener en cuenta que tanto las hipótesis como las leyes son siempre provisionales, puesto que siempre nos topamos con datos nuevos y nuevas formas de mirarlos, esto es, nuevos modelos teóricos que reinterpretan lo observado. La ciencia normal continuamente vuelve a someter los datos a los pasos descritos del método científico. La ciencia es abierta y no se encierra en su propio conocimiento, tiene un compromiso con la verdad y no con la teoría, de lo contrario la teoría se convertiría en ideología e imposibilitaría el conocimiento científico.

Se fracasa en el método cuando se reducen los hechos sobre el hombre a pura materia, cuando en muchos casos no es lo material lo que se ajusta a la realidad de lo observado. Mucha veces en el planteamiento de un experimento o de una hipótesis se plasma una ideología. Cuando la ideología es la que guía a la ciencia se destruye la ciencia misma, puesto que ésta trata de descubrir la realidad, y no reafirmarse algo preconcebido. Se investiga para saber algo, no para defender lo que se cree sabido.

La única cuestión que cuenta es utilizar la razón de manera adecuada. No es cuestión que el médico, el biólogo, el genetista sea bueno y actúe bien sino que conozca bien. La posición del sujeto, del investigador es que sea capaz de acoger todos los factores de la realidad.

Para utilizar adecuadamente el método científico se plantean las siguientes premisas (3).

1ª. Premisa. Realismo científico.

El objeto de la genética humana es tratar la herencia en el hombre. Este objeto no lo define el científico sino que está en el científico por formar parte del género humano.

Cuando se pasa de la investigación de la genética vegetal o animal y al hombre debe cambiar el método de investigación porque ha cambiado sustancialmente el objeto de estudio. En la mosca todo es explicable por la genética, pero en el ser humano la constitución genética es uno de los sistemas que lo integran, pero no es el sistema total, puesto que el ser humano no es reductible a lo biológico.

2ª Premisa. Razón científica.

La razón es apertura a la realidad, capacidad de aceptarla y de afirmarla en la totalidad de sus factores. La posición del sujeto, del investigador debe ser la de ser capaz de acoger todos los factores de la realidad aunque algunos de estos factores no puedan someterse al método científico. Por ejemplo, aunque se conozca todos los genes por el genoma humano siempre nos quedará algo por conocer, la expresión de los genes, la interacción de las células... La realidad es algo mas grande que escapa al conocimiento limitado del hombre. Esto nos lleva a preguntarnos siempre por lo desconocido.

3º Premisa. Ética de la investigación científica.

Un científico debe tener deseo sincero de conocer lo que ese objeto es verdaderamente. La primera moralidad es adoptar una actitud justa ante la realidad esto es superar el apego de las opiniones que uno tiene de antemano sobre los hechos. Por ejemplo, lo primero que tiene que hacer un médico ante un paciente es examinarle para descubrir qué le pasa. Nunca se puede quedar atrapado con lo que le diga el paciente (que puede ser un hipocondríaco).

5. Posturas frente a la realidad

 ¿Cómo puedo saber que existen cosas como un gen o un sofá? Para decidir si una teoría es buena o mala no tengo por qué retroceder hasta cuestionar todo el conocimiento acerca de la realidad de los objetos inmediatos. Yo doy por existentes el gen o el sofá. Lo que debo considerar es si las hipótesis científicas explican o no ciertos datos. Si cuestiono la existencia del sofá estoy retrocediendo a un plano tan anterior de la discusión que estaría poniendo en tela de juicio todo el conocimiento, para todas las disciplinas y entonces debería ocuparme de cuestiones tales como por qué creo en la existencia de las montañas o de la luna. Aristóteles decía que es de locos preguntarse por las razones de lo que la evidencia muestra como un hecho. Nadie podría vivir largo tiempo mentalmente sano si estuviese continuamente haciéndose esas preguntas. El sentido común y la razón natural nos muestran que existen seres inertes, seres vivos y seres inteligentes.

La demostración de los hechos mediante el método científico no es el único medio para explicar la realidad. Aunque conozca todos los genes por el genoma humano siempre nos quedará algo por conocer, pues el ser humano genéticamente no es más que el resto de los seres vivos, pero tiene capacidades que superan su encasillamiento entre los animales: el ser humano es un sistema doble de cuerpo y espíritu inseparables.

Frente a una realidad inabarcable el hombre puede tener ciertas posturas que podemos resumir como:

  • Escéptico: éste afirma "no hay forma de conocer, no es posible conocer nada y por tanto no merece la pena preguntarse por lo que me rodea". En realidad, esta posición es contradictoria en sí misma: cuando el escéptico afirma que no es posible conocer nada ya está diciendo que es posible conocer algo ("que no es posible conocer nada"). El escéptico puro no existe, es contradictorio en sí mismo. Como decía Aristóteles, el hombre que afirme esto tendría que ser como una planta, siempre en el mismo sitio y sin decir nada, pues si dijera algo ya estaría dotando a sus palabras de un sentido y no otro, por tanto, estaría diciendo implícitamente que conoce algo objetivo: el sentido de sus palabras.
  • Relativista: existen dos tipos de relativismo, el relativista absoluto, que afirma que "todo es relativo"; esta posición se asemeja a la del escéptico y es contradictoria en sí misma pues afirmando que "todo es relativo" ya afirma que algo no es relativo ("que todo es relativo") y está dotando a sus palabras de un significado no relativo. En cambio, es posible un relativismo parcial, es decir, el de quien afirma que la realidad es lo que yo opino de ella y que el hombre es la "medida de todas las cosas" (Prótagoras). El relativista parcial es, casi siempre, positivismo, pues afirma que la única verdad es la científica, mientras que reserva a las verdades de la fe en el lugar de la opinión.
  • Cientifista o positivista: afirma que sólo es real aquello que se puede medir y verificar empíricamente, todo lo demás quedaría relegado al ámbito de la imaginación y de la emoción. Como hemos visto en el capítulo anterior, la actitud positivista o cientifista no responde exhaustivamente al por qué de la realidad y se ve necesaria la apertura al resto de las áreas del conocimiento. Por otro lado, respecto al conocimiento del hombre, hemos de decir que éste no se agota en sus aspectos puramente empíricos. Hay dimensiones del hombre que no es posible conocer con la ciencia experimental, es más, justo porque el hombre es más que la pura materia corporal, todas las explicaciones de la ciencia se quedarán cortas para dar razón de las cuestiones más profundas: ¿de dónde vengo?, ¿qué va a ser de mí? ¿quién soy?. Es necesario un conocimiento del hombre como el que nos proporciona la Filosofía, a saber, que ayuda a comprender la naturaleza del hombre: cómo conoce, desea y siente, de dónde viene y hacia dónde va, etc.; aún así, también la filosofía tiene sus límites y ha de estar abierta a un conocimiento supra-racional.
  • Realista: esta posición afirma que yo puedo conocer la realidad. Acepta los límites del conocimiento científico y no reduce la realidad a los aspectos meramente empíricos. Afirma que existe una realidad independientemente de mí y que conozco con verdad cuando lo que yo pienso se adecua a la realidad; por contrario, también cabe el error, es decir, la no adecuación entre mi pensamiento y la realidad. En esta postura el conocimiento es un acercamiento progresivo a la verdad de las cosas. Una persona realista se ve proyectada a confrontar todo lo que existe y observa.

 6. Fe, razón y ciencia.

La relación entre fe y razón, fe y ciencia ha constituido siempre uno de los problemas de la historia del pensamiento, no pretendemos dar una resolución final sino solamente algunas claves para su compresión. La razón es el punto de partida, el instrumento a través del cual el hombre conoce la realidad; como hemos dicho al principio de este capítulo, la razón humana puede conocer tanto ciencias empíricas como ciencias humanas. Pues bien, la razón puede ser iluminada por una luz superior (la de la fe) para llegar a conocer con mayor claridad algunos problemas que la superan. Tradicionalmente, la fe ha sido definida como un acto libre de la razón que afirma la verdad de realidades que superan su conocimiento gracias a una luz que recibe desde fuera y en virtud de la autoridad y la verdad de quien le afirma esas verdades.

Por otro lado, es importante señalar que como sólo existe una realidad sólo existirá una verdad sobre ella, por tanto, el conocimiento científico y el conocimiento por fe no pueden estar en contradicción, si esto ocurre quiere decir que uno de los dos se ha equivocado ya que la realidad es una. La ciencia es neutral en cuestiones de religión y sus resultados no favorecen a una postura religiosa sobre otra. Es conveniente en este sentido definir una serie de conceptos para poder distinguir una serie de conocimientos:

- Una opinión es una toma de decisiones basadas en indicios.

- Una convicción es una opinión con mas viso de ser verdad.

- La fe es una creencia que se da a las cosas por la autoridad de quien las dice.

- Una creencia es una toma de decisión basada en la fe.

- Un dato es un elemento primitivo. Cualquier suceso o hecho que tiene entidad por si sola.

- Una información o conjunto de datos dentro de un marco de referencia.

- Un conocimiento es un conjunto de información estructurada.

En el gran debate entre fe, razón y ciencia es conveniente saber qué es la fe y la razón puesto que antes se ha reflejado qué es la ciencia. Para ello no se puede obviar ni dar por hecho que la fe, la ciencia y la razón no tienen nada que ver. La razón como se ha dicho antes es la capacidad de aceptar y afirmar la totalidad de los factores de la realidad. No es razón la "medida" de las cosas como fenómeno que se verifica sólo cuando pueden demostrarse directamente. La razón del hombre, al tener que dar cuenta de la realidad, se mueve dando pasos acertados y en falso y usando métodos adecuados para cada forma de preguntar.

Hemos visto que en las ciencias empíricas el método científico es un camino, un procedimiento para poder llegar a conocer el objeto que estudio. Pero este método que se emplea en la biología no sirve para las ciencias culturales, en algunos ámbitos necesito otro método. La mujer frente al hombre tiene derechos. Esto lo puedo conocer con el siguiente argumento:

todos los seres humanos tiene los mismos derechos;

todo ser humano es hombre o mujer;

por tanto, toda mujer tiene los mismos derechos que todo hombre.

No he necesitado ningún aparato de medición para encontrar los derechos en la mujer, sino que he seguido otro camino y en un momento dado, el silogismo me ha vuelto evidente la cuestión.

El uso de la razón del hombre implica diversos métodos, procedimientos o procesos, según el tipo de objeto de que se trate. No tiene un único método puesto que la realidad es polivalente, rica, ágil y móvil. Si no se tiene en cuenta este fenómeno fundamental, se pueden cometer graves errores. Personas expertas en el método filosófico o teológico, si pretenden afirmar una verdad en el campo científico, pueden caer en el error que cometieron con Galileo. Expertos en exégesis teológica, si pretenden hacer decir a la Biblia cosas científicas que la Biblia no tiene ninguna intención de decir, por ejemplo, cuál es la estructura del cosmos, se equivocarán porque la Biblia habla, en palabras de Galileo, decómo ir al cielo, no de cómo va el cielo.

Hay realidades cuyo conocimiento no cabe alcanzar por medio de los métodos científicos, tales como campo de la moral, en cuanto que define el comportamiento recto o la relación adecuada del hombre con la realidad. El hombre necesita en cada instante de la moral para poder existir, puesto que el hombre no es una realidad acabada, como lo son las realidades materiales o biológicas, que sólo son lo que son en elpresente, sino que es una realidad que se va haciendo en cada acto libre; en cada instante va tomando una figura determinada que no es reductible a lo material que hay en él.

Cuando Newton vio caer la famosa manzana, ésta fue un signo que le hizo concebir su gran hipótesis. El genio partiendo de un pequeño signo llegó a una intuición que le condujo al descubrimiento de la Ley de Gravitación Universal. El método con el que capto que mi madre me quiere no está mecánicamente establecido sino que es intuido por mi inteligencia como el único sentido razonable, el único motivo adecuado que explica la convergencia de determinados "signos". El único sentido que tiene el comportamiento de mi madre es éste: que "mi madre me quiere". Para demostrar la certeza moral es por medio del conjunto de indicios cuyo único sentido adecuado, cuya única lectura razonable, es precisamente esa certeza.

¿Qué es fe? Fe es creer lo que no vemos, adherirse a lo que afirma otro sin más prueba que la palabra del otro. Esto puede ser irracional si no hay motivos adecuados para ello; y razonable si los hay. Si yo he alcanzado la seguridad de que una persona sabe lo que dice y no me engaña, entonces repetir con certeza lo que ella dice es ser coherente conmigo mismo. La fe se aplica al campo religioso pero también es fe el acto de un alumno que cursa una asignatura de genética y nunca experimenta con los genes y cree, por la autoridad del profesor, que el gen es un trozo de ADN.

Es irracional imaginar que la única certeza posible es la científica, la constatable empíricamente, puesto que la realidad está compuesta de muchísimas cosas que no son materiales:

    1. En el campo de la ciencia tenemos las interrelaciones entre todo lo real, las leyes de la naturaleza, las intuiciones que dan origen a las hipótesis, los aparentes "azares" genéticos, etc.
    2. En el campo de la vida humana los sentimientos, los valores morales, etc.
    3. A caballo entre unas y otras tenemos realidades que por su naturaleza única no son objeto de la ciencia: los asuntos que tratan de la existencia de algo (en vez de nada) y el origen de la vida y del hombre.
    4. Otras cosas por su cambiante naturaleza son imposible parar proceder a su estudio;
    5. Hay -por último- otras realidades que, pese a ser materiales, caen fuera de la posibilidad de un estudio científico al estar fuera del universo observable: el universo que se formó antes que nuestra región de universo o lo que ocurre en el interior del átomo.

Es producto de la ideología cerrada, y no de una mirada abierta, el pensar que sólo es verdadero o cierto lo que es susceptible de prueba empírica. Por ello, la actitud propia de una persona abierta es la aceptación de otras formas de conocimiento y -sobre todo- la humildad ante lo inconmensurable: hay misterios que nunca el hombre va a resolver, sabemos muy poco de la realidad que nos envuelve, lo suficiente para seguir viviendo, puesto que la ciencia, no hay que olvidarlo, es un instrumento del hombre para sobrevivir.

El hombre puede equivocarse al usar el método científico, el método filosófico o el método matemático. Igualmente, se puede uno equivocar al establecer un juicio que no pretenda certeza sobre el comportamiento humano. Pero ello no impide que con el método científico se puedan alcanzar certezas y también con el método del conocimiento moral. En nuestra opinión, la actitud más adecuada es la del hombre que reconoce la validez de la ciencia pero también la de los conocimientos obtenidos mediante otro método distinto, ya sea éste racional o supra-racional.