¿Qué es la E.B.B., o "enfermedad de las vacas locas"?
La Encefalopatía espongiforme Bovina (E.E.B.), denominada también mal de las vacas locas", es una enfermedad que afecta al ganado vacuno, producida por una proteína defectuosa denominada prión, que produce degeneración del cerebro y del encéfalo (encefalopatía), en el que aparecen lesiones en forma esponjosa (espongiforme).
¿Por qué se denomina el "mal de las vacas locas"?
Por tratarse de una afectación del sistema nervioso central, produce alteraciones del comportamiento de los animales, como falta de coordinación en los movimientos, temblores, caídas y comportamientos erráticos de éstos. Por eso se ha denominado "enfermedad de las vacas locas".
¿Cómo se transmite la enfermedad a las vacas?
Los estudios científicos indican que el problema se originó por la incorporación de harinas de carne fabricadas con residuos de animales enfermos, a la alimentación de las vacas en el Reino Unido. Por lo tanto, para prevenir la aparición de la enfermedad en las vacas es necesario eliminar las harinas de carne de su alimentación, siendo esta la medida más eficaz para controlar la enfermedad en la cabaña bovina.
¿Cuándo se desarrolla la enfermedad en las vacas?
El periodo de incubación de la enfermedad oscila entre cinco años. Por lo que los casos de vacas enfermas se han producido en animales de más edad (mayores de 30 meses), ya que en animales jóvenes no ha habido tiempo para desarrollar la enfermedad.
De los 180.000 animales infectados por la enfermedad en el Reino Unido, sólo 81 tenían menos de 30 meses, y de éstos sólo 10 estaban debajo de 24 meses, con lo cual se ha calculado que la posibilidad de que los animales menores de 30 meses infectados ingresen a la cadena alimentaria sería de 0,8 animales/año, a los cuales además se les ha retirado el material infectivo.
¿Es transmisible al hombre?
Los últimos estudios así lo indican. La transmisión se produce por el consumo de tejidos y órganos afectados, obtenido exclusivamente de animales enfermos.
¿Hay otras enfermedades transmisibles desde los animales al hombre?
Sí, hay bastantes enfermedades transmisibles de los animales al hombre, denominadas Zoonosis, que como la Fiebre de Malta, el Quiste Hidatídico, la Triquinosis y otras, afectan al hombre con mayor número de casos que la E.E.B. en los países en los que se han producido casos humanos.
¿Cómo se previene el contagio en estas enfermedades y, por tanto, en la E.B.B.?
Cortando la cadena de transmisión en cualquiera de los puntos. Esa es la medida verdaderamente eficaz. Para evitar la transmisión al hombre lo importante es evitar que el material infectivo, fundamentalmente el tejido nervioso del Sistema Nervioso Central (sesos y médula espinal) y otros materiales de riesgo, se retiren de la cadena alimentaria.
¿Cuáles son los materiales de riesgo, o MER?
Los tejidos de mayor riesgo son el cerebro (sesos) y la médula espinal, porque contienen la mayor parte de la carga infectiva de los animales enfermos. Los ojos, las amígdalas y el intestino también se consideran de riesgo, aunque su carga infectiva es mucho menor. Todos estos tejidos se denominan materiales Específicos de Riesgo (MER), y son retirados de la cadena alimentaria en los mataderos y destruidos a altas temperaturas. La coIumna vertebral ha sido incluida recientemente como MER, exclusivamente por su proximidad con eI tejido nervioso, por lo que se ha decidido retirarla de acuerdo con las directivas de las autoridades.
¿Hay muchos casos de esta enfermedad en el hombre?
Pese al elevado número de animales enfermos (180.000 en la cabaña bovina de Inglaterra, y a las carencias de medidas de control iniciales en ese país, se han producido un bajo número de casos (87 en Inglaterra, 3 en Francia y 1 en Irlanda) si lo comparamos con otras enfermedades mortales del hombre.
¿Repercute en la seguridad de la carne la aparición de vacas enfermas en España?
Lo importante, a efectos de seguridad para el consumidor, es que, ante la aparición de animales afectados por la enfermedad, éstos sean detectados y destruidos. Esa labor se realiza mediante las pruebas analíticas que se realizan a todos los animales de más de 30 meses, o que presenten algún síntoma compatible con la enfermedad y, sobre todo, por la retirada de los materiales de riesgo (sesos, médula espinal, ojos, amígdalas, intestino y columna vertebral o espinazo) de todos los bovinos mayores de 12 meses, y el intestino de los menores de 12 meses y su posterior destrucción por incineración.
¿Por qué se encuentra España en una situación de bajo riesgo desde el punto de vista de la seguridad de la carne para los consumidores
Porque, en opinión de los científicos que mejor conocen esta enfermedad, nadie ha demostrado que la carne sea infectiva, y hay datos científicos que sostienen y puede ser consumida con total garantía.
Porque en España más del 90% del consumo de carne procede de animales jóvenes -ternera o añojo menores de 20 meses.
Porque lo importante es que no llegue, en ningún caso, material infectivo de las vacas enfermas al consumo. Por ello, el material de riesgo, los denominados MER, se retiran siempre antes de llegar al consumidor, y se destruyen posteriormente.
Porque para que la carne llegue al consumo debe haber sido sacrificada en un matadero, donde los veterinarios controlan exhaustivamente cada animal sacrificado,
Porque todas las carnes que salen de los mataderos, y se comercializan en las carnicerías y otros centros de venta de carne autorizados, son carnes aptas para el consumo.
Porque nunca las carnes han sido tan controladas como lo son en la actualidad. Si ha habido algún riesgo para el consumidor, ese se ha producido antes de la aplicación de las medidas actuales de control, tan exhaustivas.
¿Para qué sirven la extensión de las pruebas analíticas a los animales que se sacrifiquen con más de 30 meses? ¿Aportarán mayor garantía?
El riesgo de padecer la enfermedad está asociado a la edad: a mayor edad del animal mayor riesgo, por lo que la generalización de los análisis a los animales que se sacrifiquen con más de 30 meses es una medida eficaz para conocer el alcance de la enfermedad en las vacas, aunque lo más importante, a efectos de la seguridad de la carne para el consumo humano, es la retirada de los materiales de riesgo de todos los animales que se sacrifican
¿Puede llegar al consumidor carne procedente de animales afectados por la enfermedad?
Es muy difícil, ya que todos los animales son sacrificados en mataderos donde se realiza un exhaustivo control de los mismos por los veterinarios oficiales, que comprueban que en cada animal se retiran los Materiales de Riesgo y se destruyen posteriormente.
¿Cómo puede comprobar el consumidor que la carne ha pasado la Inspección Veterinaria, y dónde ha sido realizada. ?
Exigiendo la identificación de la carne o el etiquetado donde figura el:
Número de identificación del animal, código o número de referencia que garantiza la relación entre la pieza de carne y el animal o lote de animales del que procede.
Número de autorización sanitaria del matadero, y país de sacrificio.
Número de autorización sanitaria de la sala de despiece, y país en el que se encuentra la sala.
En resumen, ¿cuáles son las medidas preventivas más importantes para reducir al mínimo los riesgos de transmisión de esta enfermedad
Prohibición de la utilización de harinas de carne derivadas de mamíferos en la alimentación de os rumiantes.
Eliminación y destrucción del material de riesgo (sesos, amígdalas, ojos, médula espinal, columna vertebral o espinazo e intestino) de los animales sacrificados" con más de 12 meses, y además el intestino a los menores de 12 meses.
Exhaustivo control veterinario de todos los animales sacrificados en los mataderos.