FIESTAS
POPULARES; AYER Y HOY
Las
fiestas también tienen su razón de ser: La patrona es Santa Marina Virgen
y Mártir, cuya fiesta se celebra el 18 de Julio, junto con Santa Ana
el 26 de Julio.

Cuenta
la tradición que la imagen de Santa Ana se le apareció a una pastor
del vecino pueblo de Oteruelo que quiso llevárselo pero que no pudo
moverlo por más que lo intentó, incluso con buey. Sin embargo cuando
cambió la dirección hacia Alameda no hubo problema. Fue entonces que
se erigió la ermita de Santa Ana.
Ermita
de corte románica que se encuentra a tres kilómetros al sur del pueblo
siguiendo el arroyo de Santa Ana. Hoy la ermita pertenece a la Hermandad,
cuyos miembros son los vecinos y vecinas del pueblo, dedicada a cuidar
de la ermita y de su imagen de Santa Ana.

La
imagen la encontraremos en la Iglesia parroquial, imagen que será subida
en romería por las mujeres el día de Santa Ana, el 26 de julio, para
después de la misa en la ermita merendar en el prado y bailar jotas
al ritmo que marca la dulzaina.
En
estos días la fiestas están marcadas por la alegría, la música de los
bailes nocturnos y de los concursos y juegos infantiles durante el día.
En
Septiembre se celebra la Virgen de la Natividad con procesión, caldereta
popular, jotas con dulzainas y verbena nocturna.

Para
la Virgen de las Candelas, el 2 de febrero, el Ayuntamiento invita a
"limonada" y los ganaderos a jamón.
Desde
hace unas décadas los vecinos de Alameda y Oteruelo y de los pueblos
limítrofes, Sotosalbos y Torrecaballeros, al otro lado de la ladera
de la Sierra de Guadarrama, pueblos ya Segovianos, suben el monte juntándose
en el puerto de Malagosto en una romería como símbolo de unión entre
los pueblos.
Antes
se celebraban tanto Carnavales como la Fiesta de los Mayos, fiestas
que a lo largo de los años se ha ido perdiendo. Para Carnavales las
mujeres se vestían "de guapas", engalanadas con refajos y
sayas acudían a la celebración. Para primeros de mayo los quintos del
años talaban un pino, después de cortadas las ramas lo plantaban en
la plaza del Ayuntamiento. En la copa del palo colgaban un jamón y el
primero de los quintos que subiera hasta arriba se lo llevaba de premio.